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Tengo un amigo imaginario, ¿podría llamarse amigo?, sé que si le cuento a alguien sobre él, no me creerá. Imaginen la conversación: ¡A propósito te cuento que he tenido estos sueños por la noche con alguien que tiene sexo conmigo, carajo son tan reales! Puedo ver su cara justo antes de soltar una carcajada. Si esto es un amigo imaginario, uno que aparece en mi mente únicamente, ¿por qué me está pasando a mí? son a los niños y niñas a los que se supone les pasa esto, nunca he escuchado que a un adulto le pase.La primera vez que tuve este sueño, me asusté al principio porque me sentí fuera de control, el sueño estaba encima de todo mi cuerpo. En lo profundo de mi sueño siento como alguien está tocándome, y al mismo tiempo, una suave brisa me acaricia por todas partes. Amo esto, lo ansío y lo quiero.Los sueños no me amenazan de ninguna forma, pero por supuesto no tienen que hacerlo, ya que sólo son sueños ¿o no? Lo que si han hecho es darle conciencia a mi cuerpo, se puso en sintonía con mis necesidades, aunque no pueda entender la razón de tenerlos. ¿Tendrán alguna conexión con mi vida, con lo que estoy viviendo ahora? ¿Soy la única que tengo estos sueños? ¿Los recordaré aún si por alguna razón desaparecen? ¿Podré olvidar la calidez donde me sumergen?Mi amigo imaginario (debo llamarlo ya así, aunque me gusta más Pasión), inicialmente hurgó torpemente, los dos indecisos de nosotros mismos, pero nuestra confianza creció en tiempo exacto y al mismo compás de nuestra excitación. Su boca fue siempre firme expresando su deseo por mí en la urgencia de un beso. Yo le respondí empujando mi lengua profundamente dentro de su boca, deslizándola en la suya, en una escurridiza danza de cachondez. Amo sentir sus labios sobre los míos, producen un cosquilleo que viaja todo el camino hacia abajo, a mi vagina, la moja toda. Gemí suave y percibí que esto lo estimuló para más. Había manos que sentía por todas partes, en mi espalda, sobre mi cara y agarrando mis pechos. ¿En qué momento pudieron ser tantas?Finalmente esas mismas manos me desnudaron completa. Las mías lo siguieron, revelando su cuerpo a mis hambrientos ojos. Sus labios me besaron por todas partes, no creo que haya olvidado un centímetro, beso y lamió cada uno de mis lugares sensibles. Besaba donde sus manos habían estado sólo un instante antes, mis hombros, mi cuello, bajó a mis pechos, deleitándose en ellos, llevándose el olor de mi piel. Mis pezones se mostraron orgullosos al meterse cada uno en su boca y mamarlos. Mi espalda se arqueó, mostré lo abrumada que permanecía con los sentimientos que creaba en mí. Le supliqué que no parara de hacer esto, su lengua se movió rápidamente sobre la punta de cada uno de mis brotes, enviándome temblores a través de ellos, hasta mi alma. Estaba lista para él, ansiaba que ya me tomara, lo quería dentro. Entre sus labios y su lengua, podía sentir la dureza de mis pezones. Recorrió la base de cada uno en círculos, para alentarlos más a su disposición. Agarré las sábanas de la cama, apretando mis puños con tal fuerza que saqué las mismas de su lugar. Recuerdo gritar su nombre, y él cubrir mi boca con la suya para acallarme. Su lengua descendió cuando estuve más calmada, sus labios encontraron mi mojada ansia y entonces mi pelvis se fue hacia delante, le señaló lo que amaba estas nuevas sensaciones, mi cuerpo le pedía todo el tiempo que le diera más.Me cogió con su lengua, después entró con su verga, metiéndola fuerte que entrara espléndida, completa. Tendido encima de mí, beso con ternura mis ojos y labios, tranquilizando con su voz suave mi oído. Al acercarse su clímax sus entradas se volvieron rápidas, las arremetidas calientes que metían su deseo por venirse. Tomó mis caderas, las atrajo firmes hacia su orgasmo, su verga erecta penetraba hasta el fondo, sus músculos empujaban profundo, dentro, y colapsó.Permanecimos juntos después de esto, compartiendo y mirando las sombras crecer más y más. No tenía ningún deseo de que se fuera, deseaba que se quedara eternamente entre mis brazos. Finalmente se fue, prometiendo estar conmigo cada día.Estos encuentros han continuado, mi Pasión me ha enseñado lo que bien sabe. Soy rápida como aprendiz y le he dado todo mi amor a cambio, amo esta Pasión. Pasión es perfecto para mí, me ha protegido del resto, de los que padecen de insensibilidad en la piel, en el deseo, de los que hacen la vida efímera. Los argumentos en contra de esto son frecuentes, y siempre acerca de la influencia sobre mi mente y cuerpo, sobre mi razón de ser.Pasión es mío, mi Pasión me conoce tan íntimamente, más de lo que yo puedo conocerme. Vivo añorando sus caricias, los sentimientos que sólo puede provocarme, removerme dentro de mí. Sus dedos invisibles exploran mi rostro, siguen el contorno de mis labios, es entonces que mi cuerpo despierta, me caliento, sólo siento el calor de su deseo. Siento su presencia, las suaves caricias viajan lentamente hasta mis pechos, a mi estómago. Mis pezones crecen, se tornan duros, los botones de mi blusa se abren uno por uno, me siento viva y un pequeño gemido pasa por mi boca, en mi espalda y hombros revolotean besos, me recorren hacia abajo y llegan a mis nalgas, descansan ahí un tiempo, hasta que se resbalan a mis muslos. La intensidad que causa mi Pasión ya moja mis bragas, ya estoy llena de su humedad, me encanta cargar con mi amigo, me encanta meterme a la cama con él… me encanta sentir mi Pasión ahí dentro, ahí lo quiero.Sueño con lo que mantengo en mi piel, con lo que va escrito en mi corazón, amo mi Pasión… me excita tan sólo pensar
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